Cada 25 de febrero representa una fecha clave para comprender el origen de nuestra comuna. Ese día, en 1897, se decretó la creación de Barrancas, un territorio ubicado en el sector norponiente de Santiago que, en ese entonces, se caracterizaba por su entorno rural y su conexión con el antiguo camino a Valparaíso, hoy avenida San Pablo. Este eje fue fundamental para el desarrollo de los primeros asentamientos y la consolidación de una comunidad que comenzaba a crecer con identidad propia.
Con el avance del siglo XX, el sector vivió un profundo proceso de transformación urbana, impulsado por la migración desde zonas rurales y el crecimiento industrial del poniente de la capital. Nuevas poblaciones, escuelas, centros de salud y organizaciones sociales marcaron el desarrollo del territorio, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la vida comunitaria que hasta hoy caracteriza a sus habitantes. Barrancas dejó de ser un espacio periférico para convertirse en un actor relevante dentro de la expansión de Santiago.
El cambio de nombre se concretó el 13 de octubre de 1975, cuando un decreto ley estableció que Barrancas pasaba a denominarse Pudahuel, en referencia al aeropuerto ubicado en su territorio, hoy Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez. Esta modificación no implicó la creación de una nueva comuna, sino la continuidad de su historia bajo una denominación que reflejaba su creciente importancia y proyección.
Posteriormente, en 1981, el aumento sostenido de la población llevó a una reorganización administrativa que dio origen a nuevas comunas, entre ellas Cerro Navia y Lo Prado. A más de un siglo de su creación, el legado de Barrancas sigue presente en la memoria y en el desarrollo de Pudahuel, una comuna construida a partir de la historia, el esfuerzo y la identidad de sus comunidades.


